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ESCRITOS (en PDF):
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José Pedro Barragán es uno de los tantos vecinos de la Ciudad de Buenos Aires que habita, junto con su familia, en un departamento situado a metros de la Autopista 25 de Mayo (AU 1) que atraviesa la Ciudad de Buenos Aires. La Autopista 25 de Mayo tiene una traza que se desarrolla a lo largo de 17 km. en la Ciudad de Bueno Aires y se empalma con la Autopista del Oeste y la Buenos Aires - La Plata. Su concesionaria es la empresa Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), cuyo accionista mayoritario es el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Según datos de la propia empresa, el actual tránsito que circula por la misma alcanza el promedio de 170.000 vehículo por día. Vale destacar que aunque la mentada autopista fue construida a finales
de la década del 70, recién hace pocos años, cuando
fue interconectada con la Autopista Buenos Aires - La Plata y del Oeste,
alcanzó el elevado nivel de tránsito que registra actualmente
(170.000 vehículos por día) y que produce elevados niveles
de ruido, afectando la calidad de vida, el medio ambiente y la salud de
todas aquellas personas que habitan en sus inmediaciones.
A mediados del año 2000, los abogados del Programa Control Ciudadano
del Meido Ambiente aconsejaron a Barragán realizar un pedido de
acceso a la información, a través de las leyes Nº 103
(Ley de acceso a la información) y Nº 303 (Ley de acceso a
la información ambiental), para lo cual solicitó que el
GCBA pusiera a su disposición las mediciones de ruidos referidas
a la Autopista 25 de Mayo. En respuesta a su presentación, el GCBA
manifestó que no poseía los referidos estudios, pero dispuso
que la Dirección General de Control Ambiental efectuara una serie
de mediciones en su vivienda, que arrojaron niveles de ruido que oscilaron
entre los 72 dB(A) a 86 dB(A). El mismo informe de la dependencia gubernamental
informaba que "el nivel de ruido registrado supera el máximo
considerado tolerable, según lo establecido por la OMS y los tomados
como referencia por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el Programa
de Aire Limpio (SSMA 1998)", en las cuales se destaca que una
exposición a un ruido de 80 dB (A) produce lesiones en el oído
si la misma es continua (Pto. 5). El informe también destaca que
en las mediciones efectuadas por el GCBA se detectaron niveles de ruido
entre 75 dB (A) y 85 dB (A) en otros sectores de la AU1 que abarcan los
barrios de Flores y Constitución. Con los resultados en su poder, el Sr. Barragán se dirigió nuevamente al GCBA y a la empresa AUSA solicitando que se adoptaran medidas tendientes a mitigar los problemas denunciados, no encontrando respuesta alguna a sus pedidos. De tal manera, el 27 de agosto de 2001 interpuso una acción de amparo que contó con el patrocinio jurídico del Programa Control Ciudadano del Medio Ambiente de FARN. El caso cuenta actualmente con sentencia firme reconociendo el derecho de los vecinos frentistas de la autopista a que se realice un estudio de impacto ambiental de ruidos y un plan de mitigación de los mismos.
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| © Fundación Ambiente y Recursos Naturales | Actualización: 3-ene-07 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||